
El club, con quince años de historia, acumulaba una deuda cercana a los 400.000 euros. Tras descender deportivamente desde Primera Federación, un descenso administrativo por impagos lo relegó a Tercera Federación, categoría en la que ni siquiera pudo inscribir a su primer equipo.
Tarazona mantendrá actividad futbolística a través de la Escuela de Fútbol Base, con 13 equipos y 185 jugadores, pero pierde su equipo sénior.