
El juzgado ha designado como administrador concursal al bufete PKF Attest Concursal, en representación de Iker Filloy. La compañía arrastra una deuda próxima a los 20 millones, de la que 7,1 millones corresponden a créditos ICO y avales públicos.
Su fundador administra también otras cuatro empresas catalanas. Los juzgados mercantiles catalanes han declarado además el concurso de otras siete compañías y dos herencias yacentes en las últimas fechas.