
Los denunciantes, que en 2019 prestaron 500.000 y 300.000 euros a la empresa, descubrieron que Concerts Estudio había pagado gastos personales de Pérez y sus hijos, como una vivienda en la Costa Brava y una embarcación, además de transferir 1,8 millones a otra sociedad del grupo. La deuda total alcanza los 10,3 millones de euros, incluidos 4,6 millones al Institut Català de Finances, que denuncia que la empresa ocultó su preconcurso para obtener un crédito de 2 millones en 2025.
El juzgado anuló en diciembre de 2025 la venta de la unidad productiva por indicios de fraude, y el proceso sigue abierto. Aún no se ha resuelto si el concurso será culpable o fortuito, decisión que se espera para 2027.