
La Consejería de Educación, dirigida por Poli Suárez, explica que la adjudicataria dejó de pagar a sus trabajadores por su situación concursal. Intentó prorrogar el contrato mientras licitaba uno nuevo, pero ninguna empresa quiso asumir el servicio de transición al tener que subrogar plantilla y deudas pendientes.
El nuevo contrato no estará operativo hasta enero. La Consejería busca cubrir el puesto con nuevas contrataciones o personal de otros centros, sin éxito. El alumnado denuncia sentirse desprotegido.