
La deuda, repartida entre 18 acreedores, incluye 48.669,48 euros de deuda privada y 3.786,97 con la Seguridad Social. El juzgado no apreció mala fe y nadie se opuso.
Los créditos exonerados no podrán reclamarse, salvo revocación, y los acreedores deberán comunicarlo a los registros de solvencia.