
De los 14 grupos interesados inicialmente, solo la mitad formalizó oferta ante notario en Vitoria. El objetivo es preservar el empleo de los 1.300 trabajadores, repartidos entre Amurrio y Trapagaran, planta esta última que concentra mayor interés comprador.
La crisis se agravó por los aranceles de EEUU, su principal mercado, que obligó un préstamo de la Sepi, hoy ampliado con intereses. Directivos y exresponsables de Sepi están investigados por esa financiación, vinculada al caso Leire Díez.