
La protección opera bajo las Cross-Border Insolvency Regulations 2006 y solo alcanza a Reino Unido. No aprueba el plan ni resuelve la situación financiera, y los acreedores aeronáuticos conservan derechos sobre aviones y motores amparados por el Convenio de Ciudad del Cabo.
Volotea sigue negociando con sus acreedores, entre ellos la SEPI, y prevé reducir su flota a entre 30 y 35 aeronaves. Ya obtuvo un reconocimiento similar en 2021, a raíz de un procedimiento en Francia.