
El club venía pagando cada año entre 900.000 y un millón de euros según el calendario pactado con la Agencia Tributaria, lo que restaba presupuesto deportivo.
El saneamiento llega tras la compra del club en junio por el inversor Diego Megía, que ha aportado 21,5 millones en acciones y seis más en una ampliación de capital, con otros tres millones anuales previstos en las próximas tres campañas.