
El plan amplía los vencimientos de la deuda bancaria hasta 2031, sin quitas pero con esperas de hasta cinco años. Dos de las cuatro clases de acreedores no alcanzaron la mayoría exigida por la ley, aunque el respaldo unánime de otra clase permitió la homologación. El auto atribuye las dificultades a la baja rentabilidad recurrente y los costes fijos de la planta de la Zona Franca.
Santiveri, con 38 millones de facturación en 2024, impulsa el Proyecto Rubicón, que incluye el cierre de esa fábrica y la externalización productiva, sin afectaciones laborales inmediatas previstas.