
La empresa, fundada en 1934 y proveedora de gigantes como Stellantis, Ebro y Airbus, entró en concurso de acreedores voluntario el 23 de marzo tras decidir su matriz, Aernnova Aerospace, excluirla de su plan estratégico 2026-2028.
Pese a que se habían identificado hasta diez posibles compradores, ninguno acudió a la subasta. Los trabajadores se movilizaron ante Aernnova y el Parlamento Vasco, y disponen hasta el 29 de mayo para buscar interesados, con posibilidad de prórroga si aparecen candidatos serios.