
El desenlace llega tras el descenso deportivo desde Primera Federación, agravado con otro descenso administrativo a Tercera por impagos a jugadores y técnicos, cercanos a 400.000 euros.
La renuncia a inscribirse en Tercera RFEF dejó al club abocado a desaparecer, quedando en la ciudad solo la Escuela de Fútbol Base.