
La decena de trabajadores de ambos centros fue incluida en un ERTE tras conocer el cierre por correo electrónico un día antes. La empresa espera que el futuro comprador asuma a parte de la plantilla manteniendo contratos y condiciones.
Vivanta afirma que derivará a los pacientes a clínicas de Vitaldent en Zaragoza para no interrumpir tratamientos. La Unión de Consumidores de Aragón advierte que, sin derivación, los afectados podrían cancelar créditos vinculados. La situación se extiende a otros 464 empleados de Vivanta en toda España.