
La compañía, fundada en 2019, había construido su negocio a través del comercio electrónico, con presencia destacada en Alemania, Francia, España, Reino Unido y Estados Unidos. Según las cuentas del Registro Mercantil, cerró 2025 con una facturación de 373.000 euros, superior a los 247.000 del ejercicio previo, pero con pérdidas de 105.000 euros, casi el doble que el año anterior.
La marca anunció su cierre en redes sociales a mediados de abril, tras una trayectoria que incluyó la venta de más de 16.000 pares de zapatos en sus primeros cinco años.