
Desde la compra a Gino Pozzo, la propiedad china ha sufrido continuos cambios de mando y sospechas de desvío de fondos. Tras el descenso de 2022, Dangdai entró en graves problemas económicos, asimilables a un concurso de acreedores, mientras Sophia Yang asumía la presidencia del club.
Varios interesados intentaron sin éxito hacerse con el club. En 2024 se activó una administración judicial provisional por impagos a Pozzo. El grupo estadounidense BLA, con Ignacio Beristain ya como copresidente, mantendría un principio de acuerdo cuya validación dependería de la situación judicial de Luming Ai y del papel de otros actores chinos.