
La compañía, con apoyo de una empresa externa, busca así reducir la deuda acumulada tras años de dificultades financieras. Un informe de Sodena de abril de 2024 describía la tesorería del grupo como límite, con un impago acumulado de 4,4 millones de euros en alquileres a Riodel, sociedad propietaria de los inmuebles vinculada a la familia Troyas.
Las negociaciones buscaban destinar el importe de la venta de las plantas de Berrioplano y Peralta a cancelar deuda, unos 24 millones vinculados al inmueble navarro. Sodena advirtió de que, sin acuerdo, Dynamobel y Riodel afrontaban un concurso de acreedores directo, riesgo que llevó a la sociedad pública a inyectar 2 millones de capital para evitar la liquidación.