
La administración concursal, a cargo de PKF Attest, prioriza la venta conjunta de los activos, aunque se esperan también ofertas por lotes, con especial interés en la planta de Trápaga, orientada al sector petrolero. La cartera de pedidos ha subido un 52% en Trápaga y un 39% en Amurrio, impulsada por el repunte del crudo.
La compañía, con 1.300 empleados, mantiene paralizada su planta de Texas por los aranceles estadounidenses del 50%. La data room estará abierta hasta el 30 de septiembre.