
Las propuestas admitidas deberán fijar un precio vinculante y acompañarse de un depósito del 5%. Tras una ronda de preguntas sobre aspectos financieros y legales, llegarán las ofertas finales, que la administración concursal valorará priorizando la continuidad de las plantas de Amurrio (unos 900 empleos) y Trapagaran (unos 300).
Unos 150 millones del pasivo corresponden a la SEPI, que descarta una quita y admite solo aplazamientos. Entre los interesados figuran Sidenor y Tubacex.