
Los pocos concursos empresariales registrados se concentran sobre todo en hostelería, además de otros sectores. Entre los casos destacan la Federación Galega de Ciclismo, con un pasivo de 900.000 euros, y los negocios La Trastienda del Cuatro y Cambalache, este último cerrado tras 15 años en Vigo por falta de masa activa.
El sector hostelero sigue siendo el más golpeado desde la pandemia, aunque la tendencia general muestra un desplazamiento del concurso de acreedores hacia particulares acogidos a la ley de segunda oportunidad.