El Consistorio, personado en el procedimiento, confía en recuperar parte del dinero apropiado a través de los bienes que queden de la empresa concursada y de los embargos a sus responsables. Burgos considera su caso especialmente grave, ya que ninguna otra ciudad afectada por Prepay perdió tanta cantidad.
El fallo judicial acreditó que los gestores desviaron fondos a otras cuentas antes de presentar el concurso, con una conducta calificada de dolosa y negligente.