
Los arrestados habrían usado testaferros y sociedades interpuestas para vaciar el patrimonio antes y durante el concurso, con la connivencia de la administración concursal, que manipuló subastas y ventas de inmuebles a precios ínfimos.
Se han embargado 135 inmuebles valorados en más de 300 millones de euros y bloqueado cuentas bancarias. La primera fase ya había supuesto siete detenidos, entre ellos el exdirector financiero y el administrador concursal, con embargos por 140 millones.