
La aerolínea, con unos 2.000 empleados, acumula pérdidas crecientes: 151 millones en 2022, 74 en 2023, 26 en 2024 y 64 en 2025, con otros 33 millones previstos para 2026. Cierra 2025 con fondos propios negativos de 77,5 millones, lo que llevó a su auditor, EY, a advertir sobre dudas razonables sobre su continuidad.
Volotea ya había reprogramado varias veces con la Sepi el pago de intereses del préstamo participativo. La empresa descarta imponer quitas a la deuda pública.