
El preconcurso busca abrir una negociación formal con los acreedores y evitar el concurso voluntario mientras se ultima un plan de viabilidad, tras un sobrecoste de combustible de 150 millones vinculado a la crisis del estrecho de Ormuz.
El plan contempla reducir la flota de 44 a entre 30 y 35 aviones y recortar unos 50 empleos en las oficinas centrales de Barcelona. La nueva ruta Madrid-Santander, prevista para el 6 de noviembre, seguirá operando con normalidad.