La valenciana Inrema, especialista en máquina-herramienta con sede en Museros, ha entrado en concurso voluntario de acreedores declarado el 1 de julio. La firma llevaba año y medio bajo control del grupo tecnológico Nutai tras ser vendida por Grupo Zriser.
El procedimiento, aún abierto según el Borme, se encuentra en fase avanzada de liquidación, lo que apunta al cierre definitivo de la actividad. La compañía trabajaba para automoción, naval, defensa, ferroviario y la industria del grafito.