
El magnate, acusado de fraude, lavado de dinero y trabajo forzoso, controla el 57,1% de la compañía a través de Allied Cigar Corporation, con sede en Islas Caimán. Un tribunal caribeño designó a Interpath como liquidador de esas sociedades, con el encargo de vender la participación, previsiblemente al socio minoritario Renovaire Group Holding, vinculado a la realeza de Emiratos Árabes Unidos, aunque la operación no se ha cerrado.
Con el Tesoro estadounidense fiscalizando ahora sus pagos, la empresa, con más de 2.600 empleados y casi 200 millones de facturación sin deuda a largo plazo, insiste en que mantiene su actividad y confía en resolver pronto la situación.