
La compra se integra en el Plan Estratégico 2026-2030 de Lantania, que aspira a duplicar su facturación hasta 1.100 millones de euros. Revenga, con más de 50 años de trayectoria, desarrolla tecnología propia para peajes, gestión de tráfico, control de túneles y sistemas ferroviarios, con proyectos en 24 países.
Antes de entrar en concurso, la compañía ya había vendido su sede de Tres Cantos, quedando como inquilina. Lantania suma así su duodécima adquisición desde 2018.