
Sin esos encargos, la planta se quedaría sin carga de trabajo para el invierno, obligando a suspender el empleo de toda la plantilla. Fuentes sindicales advierten de que muchos trabajadores ya agotaron el paro tras expedientes previos, por lo que habría que negociar complementos. Galdames no se vería afectada.
La dirección no descarta ajustes estructurales, ya que Sestao lleva años sin alcanzar su capacidad de diseño de 60.000 toneladas, e incluso un ERE a medio plazo. Vicinay fue rescatada por Dámaso Quintana con apoyo del Gobierno vasco y el fondo Ekarpen.