
El procedimiento lo instó en 2025 la luxemburguesa Melf March Acquisition, titular de un crédito hipotecario cedido por Bankia e impagado, por 352.000 euros correspondientes a 45 cuotas vencidas. La deuda grava el único activo de la sociedad, un inmueble en Masquefa ya sometido a ejecución hipotecaria.
La empresa se opuso alegando falta de legitimidad del demandante, aunque admitió estar inactiva. No depositaba cuentas desde 2015, lo que en 2021 motivó la revocación de su NIF y el cierre registral.