
El terreno, con edificabilidad estimada de 5.600 metros cuadrados, está tasado en un millón de euros pero salió a subasta con un precio inicial de 125.000. La venta forma parte de la liquidación de activos de la quiebra de Reyal Urbis, inmobiliaria surgida en 2007 y hundida tras el estallido de la burbuja en 2012.
El suelo integra un área de 43.400 metros cuadrados prevista para urbanizar desde 2009, paralizada durante más de una década. El Ayuntamiento de Avilés anunció en diciembre de 2025 su desbloqueo mediante ejecución sustitutoria, con la licitación del proyecto de urbanización prevista para el segundo semestre de 2026.