
El cierre repentino del centro sevillano de Ovoclinic ha dejado a numerosos pacientes con tratamientos de fertilidad abonados que no habían llegado a iniciarse o que se encontraban a medio camino. La clínica, dedicada a la reproducción asistida, había suspendido ya su actividad en Madrid poco antes, mientras que mantiene abiertos, por el momento, sus establecimientos de Marbella y Ceuta.
FACUA Sevilla ha explicado a los usuarios perjudicados que tienen derecho a exigir el reembolso de la parte del tratamiento que no hayan recibido. Además, la asociación de consumidores recuerda que, aunque el proceso ya se hubiera iniciado, los pacientes pueden solicitar la devolución íntegra del importe si el tratamiento pierde su sentido al tener que reiniciarse necesariamente en otro centro distinto.
Algunos clientes han recibido de la propia empresa la oferta de continuar su tratamiento en alguna de las clínicas que Ovoclinic mantiene en funcionamiento. FACUA subraya que aceptar ese traslado es una decisión voluntaria del paciente y que, si opta por rechazarlo, la compañía está obligada a devolver el dinero correspondiente a los servicios contratados y no prestados.
La asociación recomienda a los afectados presentar una reclamación formal exigiendo a Ovoclinic el cumplimiento de sus compromisos contractuales. Para quienes financiaron el tratamiento mediante un préstamo bancario vinculado al contrato con la clínica, FACUA aconseja dirigirse también a la entidad financiera, comunicarle el cese de actividad del centro y solicitar la paralización del cobro de los recibos pendientes.
Entre las recomendaciones dirigidas a los pacientes, FACUA Sevilla insiste en la conveniencia de solicitar cuanto antes la historia clínica de cada tratamiento. Este documento, según la asociación, podría resultar imprescindible para acreditar y reclamar el crédito correspondiente a la parte no ejecutada del servicio en caso de que la empresa termine solicitando el concurso de acreedores.
La organización de consumidores pide también a los afectados que conserven toda la documentación relativa a los pagos realizados y al contrato suscrito, hasta que logren recuperar la totalidad del dinero que les corresponde. Asimismo, recuerda que, al tratarse de una actividad médica sujeta a autorización, la clínica debía contar con un seguro de responsabilidad civil verificado por la Delegación de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía como requisito para operar.