
El texto explica que el plan debe partir de un diagnóstico de las causas de las dificultades y aportar proyecciones financieras integradas de resultados, balance y tesorería, junto con medidas como quitas, esperas o nueva financiación. Cada hipótesis debe justificarse con datos contrastables, ya que su ausencia ha debilitado planes ante oposiciones judiciales a la homologación.
El análisis recomienda añadir escenarios de sensibilidad, base y desfavorable, para mostrar la capacidad de reacción de la empresa, pues la jurisprudencia valora la perspectiva razonable de continuidad, empleo y liquidez al decidir la homologación.