
La firma de moda casual masculina Altonadock, fundada en 2007 y con presencia en una treintena de espacios de El Corte Inglés en toda España, afronta ahora el posible cese definitivo de su actividad tras no haber podido alcanzar un acuerdo financiero viable con sus acreedores. El auto judicial, dictado el pasado 29 de julio por el Tribunal de Primera Instancia de Madrid, declara el concurso voluntario y ordena de manera inmediata la apertura de la fase de liquidación.
Altonadock inició contactos con sus acreedores en febrero de 2025 con el objetivo de reconducir una situación financiera que se había vuelto insostenible. Durante los meses siguientes obtuvo varias prórrogas judiciales para ganar tiempo y, en marzo, llegó a solicitar la homologación de un plan de reestructuración no consensual. Sin embargo, la propuesta no reunió los apoyos necesarios y la vía del acuerdo quedó cerrada.
Entre los acreedores de la compañía figuran algunas de las principales entidades financieras del país: Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell, Bankinter, Abanca, Ibercaja y Ebury.
El auto judicial suspende a la empresa en sus facultades de administración y disposición patrimonial. A partir de ahora, la gestión recae sobre el bufete Estudio Legal Económico y Concursal, designado por el juez como administrador concursal, al que corresponde elaborar el inventario de activos y pasivos y preparar el procedimiento de liquidación.
Los acreedores disponen de un plazo de un mes para comunicar sus créditos, trámite imprescindible para avanzar hacia el eventual reparto que pueda derivarse de la liquidación de los activos.
Altonadock fue creada por Ángel Ortega en 2007, inspirada en su etapa como residente en Australia. El propio nombre de la marca es un homenaje a Altona, una localidad costera próxima a Melbourne. Con una propuesta de estilo casual, la firma alcanzó notable popularidad entre el público joven durante más de una década y llegó a articular una red de distribución relevante en el mercado nacional.
La apertura de la fase de liquidación pone en cuestión la continuidad de todas estas estructuras comerciales y deja el futuro de la plantilla supeditado al desarrollo del procedimiento concursal.