
Martinsa, que lleva varios años en concurso de acreedores, reclamaba esta cantidad por daños ocasionados como consecuencia de la supuesta sobrevaloración ficticia de Fadesa Inmobiliaria, de la que Jove y De la Morena eran administradores y máximos ejecutivos en el momento en el que fue adquirida por Martinsa, en 2007.