El propietario del Real Murcia no quiere que el club esté demasiado tiempo en concurso de acreedores. Allanado en las pretensiones del Málaga, la entidad murcianista se ha visto en la necesidad de regresar al pasado. Pero a diferencia del concurso que presentó Jesús Samper, y que se prolongó más de una década (de 2009 a 2023), el empresario cordobés no quiere un espacio tan prolongado para devolver la plena normalidad a la situación mercantil del Murcia. Habrá quita y espera. La idea que bulle en la cabeza del Consejo de Administración es que la espera no sea larga.