En las últimas horas ha saltado una bomba dentro de la industria ciclista. La declaración de quiebra de uno de los grupos empresariales más potentes de este sector, Accell Group, propietaria de marcas de bicicletas tan importantes como Lapierre, Haibike, Ghost o Raleigh. La empresa holandesa ha dejado así a estas firmas y a sus trabajadores ante el riesgo de suspender su actividad o incluso desaparecer, al no encontrar por el momento un inversor que haga frente a la enorme deuda que afronta el grupo para subsistir.