
Cargado con deudas incobrables y enfrentando una fuerte salida de depósitos, Popular se convirtió en el primer banco en ser liquidado usando las nuevas reglas europeas dirigidas a evitar rescates financieros por parte de los contribuyentes. Pero su venta por un euro de valor nominal, orquestada por la Junta de Resolución Única (JUR) de la Unión Europea, fue denunciada por inversores que perdieron 850 millones de euros y demandan una compensación.