
"El Consejo de Administración celebrado en el día de hoy, ha acordado solicitar la apertura de la liquidación", indicó por la noche un comunicado la empresa, que tiene una deuda estimada en casi 7.000 millones de euros (7.800 millones de dólares).
Según la empresa española, el plan presentado fue rechazado por un 75% de los acreedores de la inmobiliaria, que tenían de plazo hasta el 26 de febrero para pronunciarse.